Obesidad infantil: 6 claves para evitarla

La obesidad infantil es un grave problema de salud pública, una auténtica epidemia del siglo XXI: la cantidad de niños obesos ha crecido alarmantemente en todo el mundo y Ecuador no es una excepción, puesto que ha duplicado la proporción de niños con sobrepeso en las últimas décadas.

Antiguamente que un niño tuviera sobrepeso era visto como algo bueno y considerado como un niño sano y totalmente normal, pero la evidencia científica es totalmente opuesta: la obesidad infantil provoca complicaciones de salud y enfermedades en la vida adulta, tales como la diabetes y problemas cardiovasculares. Además, influye directamente en el bienestar físico, social y psicológico de los más pequeños.

Por este motivo es imprescindible inculcar buenos hábitos desde los primeros años de vida, cuando comienzan a descubrir sabores y alimentos, y cuando empiezan a ser más autónomos, con ganas de jugar e investigar a todas horas.

A continuación te damos una pautas muy interesantes para evitar el sobrepeso infantil, que te ayudarán a crear unos hábitos de vida saludables para tus hijos y también para ti.

1. Evita un estilo de vida sedentario, porque es importante hacer ejercicio cada día: basta con llevarle al parque, hacer excursiones u otras actividades para que juegue, aprenda y se divierta. Por otro lado, es fundamental limitar los tiempos de uso de la televisión, internet o los videojuegos.

2. Mantén una dieta variada y equilibrada que no solamente tenga la función de saciar al niño, sino que contenga las vitaminas, minerales y nutrientes adecuados para su desarrollo físico y mental.

3. Aumenta el consumo de frutas , verduras y hortalizas frescas, repartidas a lo largo del día. Se recomiendan 5 raciones de frutas y verduras al día, así que cualquier ocasión es perfecta. Por ejemplo, puedes ofrecer fruta en el desayuno junto a cereales o lácteos, ya que se trata de una de las comidas más importantes del día, y también en la merienda o en cualquier otro momento. 

4.  Modera el consumo de grasas saturadas, y busca opciones más saludables: la mantequilla o la pastelería industrial aportan calorías y pocos nutrientes. Busca grasas saludables, como es el aceite de oliva, el aceite de girasol o los frutos secos.

5. Reduce el consumo de caramelos, golosinas y bebidas azucaradas, que solamente aportan calorías vacías, es decir, sin ningún tipo de nutrientes  y  sin ningún beneficio para la salud de tu hijo. Aprovecha la ocasión para ofrecer alimentos saludables: puedes tener fruta preparada, palitos de verduras crudas, cereales, frutos secos o lácteos, ideales para estos momentos de piqueo.

6. Ofrece a tu hijo alimentos infantiles sin azúcar añadido, ya que el consumo de azúcar está directamente relacionado con la obesidad infantil. Por lo tanto, es importante dar alimentos sin azúcar añadido para evitar que su paladar se acostumbre a sabores demasiado dulces y así aprenda unos hábitos saludables a largo plazo. Dentro de los alimentos sin azúcar añadido, puedes encontrar leche sin azúcar añadido, como Blemil plus 3 0% , y también la gama de cereales Blevit.

Es importante recordar que los padres son su modelo a seguir, siendo fundamental cuidar también nuestra alimentación y tener un estilo de vida activo para dar ejemplo a los pequeños de casa. 

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